El progreso llega para quien entrena y entrena

Morihei Ueshiba

Un budo verdadero llega con la confluencia de técnica, cuerpo y corazón. El budo, que se manifestará por sí mismo, no depende de la técnica sino más bien del corazón del practicante.

 

El objetivo del aikido es una amabilidad de corazón expresada a través de este espíritu de budo.

 

 

 

Aquí están algunos pensamientos del espíritu del Aikido.

 

Aiki es amor.

 

Budo es el camino del guerrero. Combinado con el espíritu de cielo y tierra en tu corazón, puedes llenar el destino de tu vida con amor incondicional por todo.

 

Aiki busca derribar hábilmente al ego y a la falta de sinceridad inherente en batir a un enemigo. Aiki es el camino del perdón y la iluminación. Las técnicas marciales proveen la disciplina para el viaje de unificación de espíritu y cuerpo canalizando las leyes del cielo.

 

El fin del entrenamiento en Aikido no es el perfeccionamiento de un paso o una técnica, sino mejorar el carácter de cada uno de acuerdo a las leyes de la naturaleza.

 

Uno se vuelve “elásticamente alegre” por dentro, aunque esta intensidad se expresa suavemente.

 

Los movimientos en la naturaleza son eficientes, racionales y suaves mientras que el centro es inamovible, firme y estable. Este principio de un centro firme es universalmente consistente y debe ser verdadero para cada persona. La culminación del Aikido se expresa a través del alineamiento del propio centro con el centro expresado por la naturaleza.

 

El movimiento de Aikido mantiene este centro firme y estable con un énfasis en la rotación esférica caracterizada por movimientos fluidos, circulares y como de danza.

 

Estos movimientos pivotantes, de entrada y rodeo se usan para controlar y superar al oponente. El principio de la rotación esférica hace posible defenderse de un oponente superior en tamaño, fuerza y experiencia.

 

Aunque los movimientos de Aikido son suaves, racionales y delicados como en la naturaleza, aplicando un poco de fuerza pueden llegar a ser devastadoramente efectivos. La cualidad tranquila del Aikido lo hace atractivo para hombres, mujeres y niños sin importar la edad. No sólo ofrece desarrollo espiritual sino que también proporciona ejercicio y enseña etiqueta y comportamiento adecuados.

 

En el corazón del Aikido está el concepto oriental de Ki – el principio creativo universal. El Aikido busca unificar este Ki universal con el Ki (fuerza viva de la respiración) que se encuentra dentro de cada persona. Literalmente, el Aikido se traduce como “el camino de armonía con el Ki”.

 

 

Descripción según Aikikai de Tokio

Sede Central del Aikido en el Mundo

 

C.A.A.

Canarias Aikikai Aikido

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Morihei Ueshiba

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